Casa unifamiliar en el Ampurdán
Vivienda fragmentada en dos cuerpos con jardín y piscina
| Situación | Cliente | Superfície | Fecha |
|---|---|---|---|
| El Empordà, Girona (España) | Particular | 400 m² | 2001 |
| Tipo | Presupuesto | Estado | |
| Residencial | 485.690 € | Obra finalizada |
Situada en un solar con acusado desnivel y bordeando el perímetro de un pequeño pueblo rural encaramado en un promontorio, la casa se concibe como una sucesión de muros que acompañan la topografía. La vivienda, que tiene una dimensión relativamente grande en relación con las edificaciones del municipio, pasa desapercibida dejando inalterada la imagen que ofrece el pueblo en el paisaje. El proyecto es una respuesta contemporánea al programa y al contexto, pero asume disciplinadamente una normativa estricta relativa a los materiales, huecos y cubiertas
La vivienda se plantea en volúmenes autónomos y fragmentada en dos cuerpos, uno mayor que alberga las estancias principales y un volumen secundario que se destina a garaje y habitaciones de invitados. Adaptándose a la pendiente, las estancias se distribuyen en dos plantas. En la superior, se sitúan el acceso y las zonas de descanso, mientras que la inferior alberga las zonas de estar y servicio.
La tectónica y contundencia de los volúmenes pétreos queda dividida por la presencia de una escalinata exterior que relaciona ambos niveles. Sucesivas fragmentaciones en la cubierta de la pieza principal contribuyen a la imagen de una volumetría descompuesta en distintos elementos, recordando en cierta manera la disposición habitual de las construcciones agrícolas de la zona.
Una vez en el interior -desde el ámbito de acceso- se abren las visuales a través de un espacio central que hace las veces de zona de trabajo o despacho. La escalera, entendida como una estancia más, desemboca en el gran salón principal. Adosado a esta sala de estar, y a un nivel ligeramente inferior, se sitúa un porche con un sistema de cerramiento que permite abrirse al exterior en verano y formar parte de los espacios interiores en inverno. Se trata, pues, de un espacio de transición capaz de formar parte indistintamente del jardín o de la sala de estar.
La fachada sur está provista de un sistema de pérgolas que se cubren con elementos vegetales para proteger de la intensa radiación solar en verano. Así se suavizan las oscilaciones de temperatura del interior de la casa. En una zona un poco más alejada de la edificación principal, se proyecta una piscina y una construcción auxiliar donde se sitúan un pequeño baño y todas las máquinas y herramientas para el mantenimiento del jardín.
El sistema de muros se reviste de piedra en el exterior y de hormigón visto en el interior. Los pavimentos de las zonas de estar y servicios se realizan en piedra natural y de tarima de roble en las zonas de descanso. Porticones de zinc y carpinterías de madera completan la gama de materiales utilizados.